
no sé lo que contabansolo sé que me gustabaextraña sensaciónesa de empezar siempre de cero.en permanente formateoaún me asusta la evidenciade que lo que ahora sé,mañana es solo un rastro.sin datos, sin referencias, sin herenciasolo me quedan la risa[y el llanto]
hace unos minutos:llego a mi calle
veo que mi moto sigue allí
la verdad que nunca lo dudo
(pero es que hace unos días perdí las llaves
y no he tenido tiempo de buscarlas
sospeché que las perdí en la calle
y desde entonces uso el juego de repuestoy aparco la moto en otra farolapor si me la mangan)
me acerco y veo un cartel pegado en los mandos:
"pásese por cáritas"
hola, vengo a por las llaves
¿qué te pasa, mujer? tú crees que puedes dejar las llaves puestas ¿cuánto vale tu moto? ¿cuánto has ganado hoy?la chica del mostrador me lo dice cogiéndome la mano mirándome a los ojos y sonriendo cual madre gallinita.
pues tengo seguro de robo- me da por contestar-, y soy una tipa con suerte.
tienes un angelito
y eso que vosotros no soléis creer en dios, dice otra señora de al lado.
pues no señora, yo soy atea hasta el último pelo.
¿a quién vas a agradecer esto? la tipa no tiene ninguna prisa.
a usted, que me guarda las llaves, como siempre hago, no es la primera vez.-¿me prometes que vas a cambiar?
no puedo prometer nada, voy a toda velocidad, pero la cosa va bien, no os preocupéis por mí. y ahora por favor dame las llaves que tengo un poco de prisa.
¿me prometes que nos tomamos una copa un día? salgo a las 3.
no prometo nada, pero me lo pienso. (sonrío, hay buen rollo)las llaves están en el bar.por fin me suelta la mano, su terapia particular ha acabado.
hola
¿café?
no, unas llaves de una moto, por favor
llevan aquí cuatro días
graciasanécdota es una bonita palabra, creo.